miércoles, 18 de agosto de 2010

La entrada en religión de Teodoro W. Adorno

Este relato es disfrutable aun para quien no es partidario de las mascotas. Si se tiene conocimiento previo de algunos conceptos que Cortázar utiliza para dibujar sus analogías, la lectura se torna más agradable aún .
La personificación, casi humana, de Teodoro es sobresaliente y es notable su fascinación por estos seres; hace al lector intrigarse por conocer más a fondo a estos "animales nocturnos".

Aunque lo que más disfruto es su forma tan artística de hacer una crítica, independientemente de yo estar de acuerdo o no con ella.
Teodoro termina convirtiéndose en un gato "más" por mera conveniencia. Me pregunto cuántos Teodoros habrán por ahí...

No hay comentarios:

Publicar un comentario